Una persona maneja un dispositivo táctil y sobre las manos se muestran iconos de tecnologías disruptivas

¿Será el 2019, por fin, el año de la transformación digital (la de verdad)?

Falta de conocimientos, recursos y tiempo. Esas son las principales razones que esgrimen las pequeñas y medianas empresas para justificar por qué aún no han podido abordar el necesario proceso de transformación digital. Una asignatura pendiente de la que tampoco se libran las grandes, el 42% de las cuales no cuenta con trabajadores especializados en digitalización (un 82% en el caso de las pymes). Se trata de una cuestión de prioridad máxima para el entramado económico y empresarial no solo por el riesgo de desaparición de aquellas que no abordan el reto digital, sino por una clara oportunidad perdida: incrementar en un 10% los índices de transformación digital, supondría 250.000 nuevos empleos netos y un 3,2% más de PIB, según datos de la OCDE.

Los líderes tienen claro que la transformación digital es ineludible, y desde hace unos años han sido altos los porcentajes de CEOs y otros responsables que situaban esta asignatura pendiente en su agenda de prioridades. No obstante, algo ha fallado a la hora de llevar esa intención a la realidad. Y es que un proceso de transformación digital requiere no solo la implementación de nuevas herramientas, sino un cambio cultural y de forma de trabajar. Basado en este hándicap, el informe Forrester habla de un “estancamiento” en digitalización en 2018, tras el que augura un cambio para este año 2019, en el que el “pragmatismo” será la tónica general.

 

Cloud, ciberseguridad y blockchain, protagonistas

Varios informes relacionados con tendencias en digitalización, apuntan a 2019 como el año en que el Cloud reforzará su penetración en las empresas españolas, con un crecimiento del 20% y con un movimiento de 1.107 millones de euros. Es, además, es año de la Inteligencia Artificial, cuyo mercado crecerá un 31% en Europa Occidental, mientras que el de Blockchain lo hará en un 51% con respecto a 2018. Junto a estas líneas, la ciberseguridad y la automatización de procesos serán grandes protagonistas en los engranajes de las empresas.

Por esa falta de recursos, por desconocimiento y por el propio choque con la cultura empresarial más tradicional, la capacidad de transformación digital es, de saque, limitada. Los expertos coinciden, y la experiencia así lo confirma, en la importancia de encontrar el partner adecuado que cuente con la especialización necesaria para abordar el proceso de digitalización desde las bases y de forma transversal. Para que la transformación sea real y no se quede en la mera implementación de herramientas que, sin el necesario asesoramiento y la formación adecuadas, pierden todo su sentido.

En Pasiona aportamos el conocimiento tecnológico que necesitan las empresas llevar a cabo la transformación digital con todas las garantías, trabajando en ello desde la innovación y con la capacidad de adaptar cada uno de nuestros proyectos al modelo y necesidad de nuestros clientes en todo momento.