migrar a la nube

Estrategias de migración de los servidores a la nube

Alberto Blázquez 10/11/2022

    Si hay un tema candente para las empresas en estos últimos tiempos es la migración de los servidores privados a la nube. Los entornos híbridos, los cuales combinan servicios internos con otros alojados en la nube, tienen cada vez más adeptos entre directivos de las compañías, por lo que la transformación digital se ha visto acelerada. Veamos, entonces, qué estrategias debe seguir una empresa para llevar a cabo este proceso de una manera fácil, cómoda y, sobre todo, segura, ya que se trata de un proyecto que entraña cierta complejidad.

    Migrar a la nube: de qué se trata y por qué es necesaria una estrategia

    La migración a la nube trata del proceso de mover grandes cantidades de datos desde una primera ubicación, normalmente los servidores privados locales de la empresa, a los servidores de un proveedor externo de nube. Pero, ¿por qué decide una empresa cambiar servidores privados locales por la nube? Debido a que su aplicación conlleva una serie de ventajas, entre las que destacan la reducción de costes generales de la empresa, la mejora del rendimiento en TI, así como la practicidad y una mayor seguridad. Una vez tomada la decisión de la transformación digital viene la definición de la estrategia, ya que se trata de un proceso de transición complejo en el que hay que migrar no solo bases de datos, sino también aplicaciones y cargas de trabajo.

    Preparándose para migrar a la nube

    Antes de comenzar con el proceso de migración a la nube, se debe evaluar la envergadura del proyecto y esto dependerá directamente de la complejidad de la infraestructura que haya que desarrollar en función de las necesidades y tamaño de la empresa. Por eso, antes de comenzar el verdadero proceso de movilidad, hay que hacer un estudio pormenorizado de la escalabilidad del proyecto, el cual se divide en cuatro grandes pasos:

    1. Investigación. Este primer paso del proyecto comprende la obtención de toda la información sobre trabajadores, procesos de trabajo y herramientas utilizadas en el día a día de la empresa y se realiza, también, un inventario de la infraestructura disponible. Posteriormente, se analizan tanto infraestructura como arquitectura de las aplicaciones disponibles y se procede a la obtención del acceso a ellas. Por último, se calculan el CAPEX, inversión para llevar a cabo la operación, y el OPEX, los gastos operativos de esta.
    2. Recopilación de datos. Se mantiene una entrevista con todas las partes interesadas en el ámbito de TI por parte del cliente y, una vez conocidas las necesidades y el proyecto de futuro, se comienza con la obtención de datos a través de alguna herramienta específica para ello. En Pasiona recomendamos Microsoft Azure y sus diversas herramientas, ya que cuenta con el apoyo de un proveedor líder en el mercado global.
    3. Análisis de datos. En este paso se detectarán los flujos de mensajería, las dependencias existentes de aplicaciones y servicios de Bases de Datos y también se verá la forma de optimizar todos los procesos a través del machine learning.
    4. Evaluación de la preparación para la transición. Para finalizar, se elegirá el enfoque de migración y se desarrollará el plan a ejecutar, el cual englobará el calendario de migración, un plan de minimización de posibles problemas y riesgos, así como los resultados de la migración.

    Esta etapa de preparación para la migración concluirá con la definición de los costes del proyecto y el ROI de la nueva forma de trabajo en la nube.

     

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    Migración a la nube: estrategias

    Una vez que ya se ha hecho un estudio pormenorizado de la complejidad que comprende el proyecto de migración a la nube, viene la etapa en la que se llevará a cabo el propio proceso, moviendo todos los datos de la empresa anteriormente mencionados. Para ello, existen variedad de procedimientos, aunque todas las migraciones comprenden las mismas fases: definición de la estrategia, plan de migración, preparación, migración, gobierno y administración, siendo la más importante de todas la correcta elección de la estrategia. Esta dependerá de la justificación comercial del proceso junto con los resultados esperados por la empresa.

    • Realojamiento. Implica mover los datos tal y como están a un nuevo entorno. Con esta estrategia los cambios en las aplicaciones subyacentes son los mínimos para que el paso a la nube se haga rápidamente.
    • Cambio de plataforma. Incluye realizar pocos cambios en las aplicaciones actuales, por lo que la arquitectura central permanece igual. Adopta un sistema de base de datos o servidor web basado en la nube.
    • Readquisición. Con ella se utiliza habitualmente un nuevo producto nativo de la nube conocido como Software como Servicio (SaaS). Es decir, se mueven las aplicaciones y cargas de trabajo in house a una aplicación íntegramente alojada en la nube y gestionada por un proveedor de servicios externo.
    • Refactorización. Implica un total rediseño de las aplicaciones para ajustarse al software utilizado en la nube. Es la opción más costosa, pero la más compatible con versiones futuras y la que permite una mayor escalabilidad en este entorno.
    • Retención. Se mantienen las aplicaciones como están por resultar esenciales o por necesitar una planificación muy a largo plazo. También es la mejor si se quiere maximizar el uso de la infraestructura existente.
    • Retirada. Se eliminan las aplicaciones que no se utilizan, se utilizan raramente o son muy costosas. En definitiva, se migra aquello verdaderamente útil para la empresa en el nuevo entorno digital.

    En conclusión, la elección de cualquiera de las estrategias de migración a la nube existentes vendrá supeditada por las necesidades y cultura más o menos conservadora de la empresa. Por ello, en Pasiona aconsejamos y guiamos durante el proceso de preparación y ayudamos a definir la estrategia de migración a la nube que mejor se adaptará para que la transición a la digitalización sea lo más amena posible, trazando un plan de contingencia que minimice riesgos y dando un soporte sobresaliente una vez llevado a cabo el cambio. Porque con el proveedor de servicios adecuado, la migración a la nube supone un paso más en la expansión empresarial.

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